Lanzamiento: Entreveros y Afinidades

Entreveros

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Noelia Fuertes, colaboradora de Diario de Babel, estuvo en la presentación del libro Entreveros y Afinidades, en el que Hernán Altobelli, Pablo Farneda y Lila grandal, reúnen diferentes testimonios sobre clínica psicoanalítica, ética y nuevos dispositivos.

Entreveros

El libro, publicado por Editorial Fundación La Hendija, fue presentado en el ámbito de la Asociación Argentina de Psicología y Psicoterapia de Grupo, el pasado 13 de noviembre y contó con la presencia de María Laura Méndez y Jorge Rodríguez, además de la intervención musical de Chancho Messi Trio y un cierre a todo ritmo a cargo de La Chilinga.

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.entreveros2Con textos de María Laura Méndez, Juan Carlos Volnovich, Mario Wasserman, Jorge Rodríguez, Sonia Kleiman, Gilou Roger de García Reinoso, María Antonieta Pezo del Pino, Analía Corigliano, Pablo Hupert, Bárbara Schmitz, Gabriela Giorla, Nadina Goldwaser, Paula Klein, Franco Ingrassia, Alejandra Tortorelli, Cecilia Barresi, Graciela Fernández, Eva Mozzoni y Adrián Olivier, Entreveros y Afinidades, propone contar, hacer de las experiencias una narrativa que construya espacios para experienciar de nuevo y con otros.

Felicitamos desde acá a todos los que formaron parte del proceso de creación del libro y les deseamos el éxito y la repercusión que dicha obra merece.

Ahora que el libro ya está en nuestras manos, no queda más que comenzar a leerlo.

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Reproducimos a continuación el texto preparado por Jorge Rodríguez, leído durante la presentación de Entreveros y Afinidades.

“Agradecer el estar dentro del libro y, ahora, afuera, presentándolo.
Celebrar hoy puede ser una palabra plena. Celebramos la
concepción, gestación, (a)parición, presentación de Entreveros y
afinidades. Escrito, editado, publicado, no alcanza, ya que todo libro
terminado, concluido -algunos libros ponían la palabra fin- es
incompleto. Es víctima de la espera de su lector. Depende
absolutamente de sus lectores.
Leer y escribir.
De las múltiples formas que existen solo señalo algo que observo.
Al leer nos apropiamos de algo que ya existe, al modo de crear lo
dado. Al mismo tiempo necesitamos conservarlo exterior, ajeno,
especialmente aquello que no entendemos.
Leer mezcla de paradoja y diferenciación
Escribir, movimiento de exteriorización. Leves actos que transforman
la realidad. Lo escrito es de sí mismo, independiente del autor, el
desafío es cómo lograr que, esa realidad, conserve algo personal.
Al mismo tiempo, muchos creemos que tenemos que saber para
escribir, aunque tiene algo de verdad, de pronto nos damos cuenta
que tenemos que escribir para saber, uno es el primero en enterarse
de lo que aparece. Escribir entre repetir y sorprenderse. Discípulo y
autor.
Editar
Entreveros y afinidades es el primer libro editado por Hernán, Lila y
Pablo, sus compiladores. Como se dice de los comparten
adolescencia, si sobreviven, vendrán otros.
Entreveros, me hizo estar en el libro.
Afinidades me recordó al Pontalis que gusta llamar extraños afines a
sus pacientes.
Afinidades y también sus confines, con todo lo extranjero que implica.
El libro me plantea lo intergeneracional.
Entre una generación y otra hay un abismo insalvable, también,
puentes, continuidad, posibilidad de compartir soledad.
Para ocho de sus autores esta es la primera publicación. Si digo la
primera vez, suena algo de iniciación. Me evocó algo del barrio de
infancia: en algún momento alguien preguntaba, ese ¿está avivado?
Y más tarde, ¿debutaste? En ambos casos se atraviesa y se pierde
cierta inocencia.
¿Qué inocencia perdemos la primera vez que publicamos? ¿Estar
desnudos con la ropa puesta?
Es preferible conservarla para evitar convertirnos, con el tiempo, en
un aparato que ya sabe…no me animo a decir, todo.
El libro también expresa y sostiene Interdisciplina.
Puede protegernos del dogmatismo de torres sin marfil. Oportunidad
para desacralizar amos, que el saber no esté demasiado domesticado
por el dinero y el poder.
Sostener pasión crítica no siempre es aceptado por los vigías de
Occidente, aunque la creatividad se nutre de ella.
Interdisciplina si, pero sin perder la disciplina.
¿Qué lugar tienen la biología, filosofía, la antropología, la psicología
en Freud?
Cuando Winnicott usa el concepto de paradoja ¿desde donde
tratamos entenderlo? Desde las paradojas lógicas de Bertrand
Russell? Desde el Eliot que dice “En mi principio está mi fin y en mi
fin está mi principio” o desde la experiencia de estar solo en
presencia de alguien.
Escribir, editar y psicoanalizar.
A partir de este momento comienza a transitarse lo que puede
constituir otro oficio junto al de psicólogo, el de escritor/editor.
Condenados a las palabras, parecemos exiliados del mundo.
Insensiblemente nos encontramos viviendo entre palabras. ¿De
dónde proviene su poder?
Psicoanalizar y editar conservan esta pregunta si logran destilar, en
sus penumbras, su propia fragilidad. Entonces, es probable que
encontremos huellas del recorrido del cual emana.
Editar es una forma de traducir. Un editor se dedica, al decir de
Borges, a ese “modesto misterio”. No sólo se traduce de una lengua a
otra; también se lo hace dentro de la propia, al transformar la lengua
oral en escrita.
Escribir no es transcribir, sí lo es desgrabar. La transcripción más fiel,
al ser leída revela su pobreza; lo que pasa desapercibido al ser
escuchado puede resultar insoportable al ser leído. Entre lo oral y lo
escrito hay un abismo que el pensamiento debe trabajar y traducir.
Así, al darle forma a la palabra, le da cuerpo a la letra.
Un libro, oportunidad de permanecer solos estando acompañados.
Los libros, como esos momentos perpetuos de un duelo, son
muertos-vivos. Decíamos, si alguien los lee, reviven, una forma de
inmortalidad, como la del mar.
Curioso objeto el libro. Papel y letra. Sagrado y sin valor. En un
estante parece muerto, víctima de la espera, casi no vale nada. Si
uno trata de vender su biblioteca solo pagan lo que pesa el papel.
La letra es vida potencial; es el lector quien hace de la letra, palabra.
Lo que sostiene la letra, el papel en blanco que tanto aterroriza, es lo
único, que dentro de ciertos límites, conserva valor económico.
Paradoja: la letra es sagrada y no vale nada.
La sexualidad es innombrable, la letra es invalorable: desmesuras en
movimiento.
Para Freud lo económico es una forma neutra de dar valor; lo deja
entre paréntesis, en suspenso, flotante.
Lo psíquico tiene y no tiene valor: parece un libro.
Escribir, editar, psicoanalizar, oficios invalorables.”

Jorge Rodríguez Buenos Aires, noviembre 2014

Sobre los compiladores:

Hernán Altobelli

Lic. En Psicología, UBA. Especialista en Psicología Vincular en familias con niños y adolescentes. Docente de grado y posgrado en la Facultad de Psicología, UBA. Investigador en proyectos Ubacyt-Conicet. Se desempeña como terapeuta en el servicio de Salud Mental Pediátrica del Hospital Italiano de Buenos Aires, Instituto Moebius, Fundación Adoptare.

Pablo Farneda

Licenciado en Comunicación Social con orientación en procesos culturales. Becario doctoral de CONICET en el área Teoría e Historia de las Artes. docente en las carreras de Comunicación Social en UNER y UBA.

Lila Grandal

Lic. En Psicología. Especialista en Psicología Clínica con orientación psicoanalítica. docente en la Facultad de Psicología. Co-coordinadora del “La Consultoría Psicológica en la Escuela”. U.B.A. Docente a cargo de la materia “Violencias, Violencia Familiar”, en la Carrera de posgrado del Instituto Universitario del Hospital Italiano “Psicología Vincular en Familias con Niños y Adolescentes”.

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