Reflexión: Gandhi y el azúcar

670px-Follow-Gandhi's-Principles-Step-1

image

Una madre llevó a su hijo de seis años a casa de Mahatma Gandhi.

Ella le suplicó:

– Se lo ruego, Mahatma, dígale a mi hijo que no coma más azúcar. Es diabético y arriesga su vida haciéndolo. A mí ya no me hace caso y sufro por él.

Gandhi reflexionó y dijo:

– Lo siento señora. Ahora no puedo hacerlo. Traiga a su hijo dentro de quince días.

La madre insistió:

– ¡Por favor! Tiene que decírcelo ahora. Es muy peligroso que lo siga haciendo.

Gandhi, sereno, respondió:

– En este momento no puedo hacerlo. Pero si vuelve en quince días quizás sea distinto.

Sorprendida y desilusionada la mujer le dio las gracias y le prometió que haría lo que le había pedido.

Quince días después, volvió con su hijo. Ghandi miró al muchacho a los ojos creando una gran conexión y le dijo:

– Niño, deja de comer azúcar.

Agradecida, pero extrañada, la madre preguntó:

– ¿No podía haberselo dicho hace quince días? ¿Por qué me pidió que lo trajera dos semanas después?

Gandhi respondió:

– Porque hace quince días, yo todavía comía azúcar.

Extraído de El Rompecabezas del Éxito de Bob Proctor

Comentarios